¡Hotel Franz, Alemania: ¡El Secreto Mejor Guardado de tus Sueños!

Hotel Franz Germany

Hotel Franz Germany

¡Hotel Franz, Alemania: ¡El Secreto Mejor Guardado de tus Sueños!

¡Hotel Franz, Alemania: ¡El Secreto Mejor Guardado de tus Sueños! - Una Reseña Sincera, con un Toque de Caos Delicioso

¡Ay, Dios mío! Preparáos, gente, porque os voy a soltar la bomba (o más bien, la deliciosa bomba) de mi reciente aventura en el ¡Hotel Franz, Alemania! "¡El Secreto Mejor Guardado de tus Sueños!" dicen, y ¿sabéis qué? ¡Puede que tengan razón! Bueno, casi. Vamos a desglosarlo, porque esto no es un anuncio de viajes, es una conversación entre amigos. ¡Y a mí me gusta hablar!

Empecemos con lo importante: la ACCESIBILIDAD. ¡Ah, la accesibilidad! Saber que te tratan con respeto es como la primera taza de café por la mañana, vital. El Hotel Franz, sí que lo pillan. Hay "Facilities for disabled guests", que está genial, ¡pero quiero detalles! ¿Rampas? ¿Ascensores amplios? No me acuerdo, pero lo que recuerdo es que el personal era súper atento, siempre dispuestos a ayudar. Eso, para mí, es más valioso que una rampa dorada. Y con "Elevator", ¡la vida es más fácil! Así que sí, en general, apto (pero, como siempre, llamad para confirmar EXACTAMENTE vuestras necesidades específicas. La perfección no existe… ¡pero la buena intención, sí!)

Una vez dentro… ¡El paraíso! (Más o menos…)

Comida, Bebida y "Snacks" (Porque somos humanos): ¡A comer! La verdad, ¡la comida fue un festín! Empiezo por el desayuno. Breakfast [Buffet]: sí, señores, ¡buffet! Asian breakfast, Western breakfast, ¡¡de todo!! No voy a mentir, me volé con el pan, ¡era adictivo! Y sí, había opciones vegetarianas (súper importante, ¡que no se me olvidan los amigos!), "A la carte in restaurant", ¡para los que se quieran dar un capricho! El "Coffee/tea in restaurant" un vicio, ¡literalmente! Con lo que necesitaba durante el día… la verdad, ¡me lo bebía a litros! "Poolside bar" para el relax y "Restaurants" ¡a montones! Probé "International cuisine in restaurant", y estaba todo delicioso. "Snack bar", ¡para picar algo entre horas! Y el servicio de habitaciones… "Room service [24-hour]": ¡un salvavidas! Cuando necesito algo, lo necesito… y rápido.

"¡El Secreto Mejor Guardado de Tus Sueños!"… ¡Relajación Total!

"Ways to relax", ¡ahora sí! ¡Mi parte favorita! El spa/sauna fue… ¡glorioso! Aunque no soy muy de "Body scrub", sí me metí en el "Sauna". ¡Un oasis de paz! El "Swimming pool [outdoor]" era ideal para un chapuzón refrescante. "Pool with view"… ¡sí, sí! Y el "Fitness center"… ¡eso no lo toqué! (Soy más de sofá que de máquinas, ¿vale?) Pero para los que sí, ¡ahí está! "Massage": ¡Imprescindible! Después de tanto pateo, ¡necesitaba eso! Y aunque no me hice ninguno de los "Body wrap", ¡tenían de todo! "Steamroom" estaba… lo recuerdo, pero ¡no me dio tiempo a usarlo, con tantas cosas que hacer!

Limpieza, Seguridad y la Nueva Normalidad (el rollo Covid…)

¡Ah, la seguridad! ¡Imprescindible en el Hotel Franz! "Cleanliness and safety": ¡Estaban al día! No voy a mentir, la pandemia me da un poco de “yuyu”. Pero con "Anti-viral cleaning products", "Daily disinfection in common areas", "Rooms sanitized between stays", "Sanitized kitchen and tableware items", "Staff trained in safety protocol", y "Hand sanitizer", ¡me sentí bastante segura! "Physical distancing of at least 1 meter": lo seguían, y "Cashless payment service" , ¡un puntazo! "Doctor/nurse on call", ¡por si acaso! Y un "First aid kit", ¡siempre es bueno tenerlo!

Las Habitaciones: ¡Mi Refugio!

¡Mi habitación! ¡Mi santuario! "Wi-Fi [free]" (¡gratis! ¡Aleluya!), "Air conditioning"(¡imprescindible!), "Blackout curtains"(¡para dormir hasta tarde!), "Hair dryer" (¡para no parecer un león!), "In-room safe box"(¡por si acaso!), "Mini bar" (¡para el vicio!), "Private bathroom"(¡claro!), "Reading light" (¡para leer hasta que me caía!), y ¡mi cama! ¡Un placer! Suaves sábanas, ¡una maravilla! "Non-smoking" (¡gracias!), y "Soundproofing", ¡para no escuchar a los vecinos! Además, ¡tenían de todo! "Bathrobes", "Slippers"… ¡te sentías como un rey! "Additional toilet" para no tener que esperar. "Desk", ¡para trabajar si te da la vena!.

Servicios y "Cosas" Varias…

"Concierge": ¡el mejor amigo del viajero! "Daily housekeeping": ¡impecable!. "Laundry service"… ¡vital!. "Luggage storage": ¡para no andar con maletas a cuestas!. "Gift/souvenir shop": ¡para comprar esas cositas!. "Air conditioning in public area", ¡fundamental!. "Cash withdrawal", ¡para tener siempre efectivo!. "Elevator", ¡ya lo sabéis!. "Meeting/banquet facilities", "Meetings", "Seminars": ¡por si te da por trabajar!. "Car park [free of charge]" ¡aparcamiento gratis! ¡Un puntazo!.

¡Para los Niños! (¡Y para los que no somos tan niños!)

"Family/child friendly", ¡totalmente!. "Babysitting service", "Kids meal" ¡un acierto!.

Para Termina y Mi Opinión, ¡Con Imperfecciones!

¡Eh, Hotel Franz! ¿Es perfecto? No, ¡claro que no! A veces el ascensor tardaba un poco. Una vez me quedé sin agua caliente. Y, admito, me perdí un poco en el enorme pasillo de la habitación. Pero, ¿sabes qué? ¡Me reí! ¡Me la pasé genial! El personal es amable, la comida es deliciosa, las habitaciones son cómodas y la ubicación es… ¡Buena! (¿Cómo la describo?… en la zona del centro, más o menos, con un pequeño paseo hasta la estación de tren. ¿Vale?).

¿Lo recomendaría? ¡¡Sí, rotundo!! Sobretodo si buscas un hotel que te haga sentir como en casa, pero con un extra de mimos y sin tener que fregar los platos.

La Oferta Irresistible (Porque tú lo vales…)

¡Atención, viajeros! El ¡Hotel Franz, Alemania! me ha dado un trato especial y ha decidido ofrecerte una oferta que te dejará con la boca abierta:

Reserva ahora y disfruta de un 15% de descuento en tu estancia, incluyendo desayuno buffet y acceso ilimitado al spa. ¡Pero espera! ¡Los primeros 20 que reserven recibirán una botella de vino espumoso en su habitación y un vale para un masaje relajante!

¿Cómo reservar? ¡Fácil! Visita la página web del Hotel Franz (link abajo) y utiliza el código promocional: ¡ELSECRETO2024!.

¡No esperes más! ¡Reserva ya tu escapada de ensueño! ¡El Hotel Franz te espera para hacer realidad tus sueños… y llenarte el estómago! ¡Y no te preocupes, que no te juzgarán por pedir otro plato de pan!

¡Link aquí! (¡Buscar en Google! ¡No tengo el link específico!)

¡Escapada de ensueño a Sojourner's Lodge & Log Cabins! Reserva ahora.

Book Now

Hotel Franz Germany

Hotel Franz Germany

¡Ay, Dios mío! Preparate, porque esto no es un simple itinerario, es… mi itinerario. El que me va a volver loca (o no, ¡quien sabe!). Hotel Franz, Alemania… ¡Allá vamos! Pero con advertencias, ¿eh? Esto va a ser más caótico que mi maleta después de un vuelo.

Día 1: Llegada, ¡y que la Virgen nos ampare!

  • 14:00 - Aterrizaje en Múnich: ¡Uf! Ya, sobreviví al vuelo. ¿Cómo hice? Ni idea, la azafata me miró raro cuando le pregunté si la turbulencia era "normal". Primer error, lo juro. Salida del aeropuerto… más o menos sin drama. Lo que SÍ me da miedo es el tren al Hotel Franz. Todos esos horarios… ¡odio los horarios!
  • 16:00 - Llegada al Hotel Franz, Fussen: ¡Por fin! El hotel se ve… diferente. Un poco… ¿anticuado? Pero con encanto. La recepción es un señor mayor con cara de que ha visto más turistas que panecillos en su vida. Me imagino que me dirá algo en alemán, y yo, ¡pánico escénico! Me preparo para mi "¡Hola! ¿Habla inglés?" que siempre me salva.
  • 17:00 - Check-in… y el drama de la maleta: La habitación… bueno, es pequeña, pero con una vista al… ¿patio? Pero, ¡sorpresa! La maleta… ¡atascada! ¡En la cremallera! ¿En serio? Primer día y ya estoy sudando (y no por el calor). Media hora después, y con ayuda de un clip y mi uña rota, ¡victoria!
  • 19:00 - Cena en el restaurante del hotel: La comida… ¡a comer! El menú parece "cocina alemana tradicional". Pedí un plato que supuestamente era "carne tierna". Fue… ¡carnudo! Y me di cuenta que no hablo suficiente alemán para preguntar "¿Qué es esto?". ¡Por lo menos la cerveza estaba buena!
  • 21:00 - Dando vueltas… y el insomnio: Me paseo un poco por Fussen. Es bonito, pero estoy cansada. Me acuesto… ¡y no puedo dormir! ¿Por qué siempre que viajo me da insomnio? ¡Malditas almohadas extranjeras! Intento leer un libro. Me duermo… dos páginas después. ¡Maldita sea!

Día 2: El Castillo de Neuschwanstein… ¡y mi ataque de pánico!

  • 09:00 - Desayuno en el hotel (con el estómago revuelto): Huevos revueltos… un poco raros. Salchichas… ¡demasiado! Café… fuerte como el infierno. ¡Necesito un zumo! Bueno, sobrevivir. Y a lidiar con la gente en el desayuno… Dios, ¡hay demasiada gente!
  • 10:00 - ¡Rumbo al Castillo de Neuschwanstein!: Al tren, al autobús, a la caminata… Con la emoción de saber que veo, por fin, el Castillo.
  • 11:00 - ¡El Castillo de Neuschwanstein! ¡Wow! (y mi crisis existencial): ¡Santo cielo! ¡Es impresionante! Literalmente sacado de un cuento de hadas. Pero… ¡hay demasiada gente! Empujones, fotos, el ruido… ¡Me agobio! Y pienso "¿Por qué vengo a estos sitios si luego me dan crisis existenciales?" Me aparto un poco, respiro… y hago mil fotos. Es demasiado bonito.
  • 13:00 - Almuerzo (y la odisea del Bratwurst): Cerca del castillo, un puestito de comida. "Bratwurst, por favor". El hombre me entiende… ¡Genial! Pero… ¡ay, Dios! Con lo delicada que soy para la comida… ¡Es un poco fuerte! Pero es que tengo tanta hambre… ¡Comida alemana, te amo y te odio a la vez!
  • 14:00 - El puente Marienbrücke… ¡y el vértigo! ¡Ay, no! El puente… Me da miedo a las alturas. Y hay mucha gente. Respiro. Leo el cartel que dice "Por favor, no asomarse demasiado". Miro el castillo… y me acojona. Me hago una foto, ¡y salgo corriendo! ¡Misión cumplida! (Pero con el corazón en la garganta).
  • 16:00 - Vuelta a Fussen: Necesito sentarme. Necesito silencio. Necesito un helado.
  • 17:00 - Descanso en el hotel… y la siesta (¡éxito!): Consigo dormir. ¡Por fin! Un pequeño oasis de paz.
  • 19:00 - Cena… y la cerveza para el alma: Hoy, ¡voy a probar otra cosa! Pregunto al señor del restaurante por algo… menos carnívoro. Me trae un plato con… ¡sopa! ¡Una sopa alemana! ¡Deliciosa! Y la cerveza… ¡por fin! Me relaja.
  • 21:00 - ¡A escribir!: Necesito plasmar todo esto, la cantidad de emociones que me ha dado este día. Los miedos, las alegrías, la comida, ¡la gente! ¡Necesito un cuaderno!

Día 3: Fussen, el lago… ¡y el adiós!

  • 09:00 - Desayuno… ¡y la despedida al desayuno alemán! Hoy estoy más preparada. Sé qué evitar. Sé qué esperar. ¡Y me despido del desayuno alemán!
  • 10:00 - Paseo por Fussen: Hoy me tomo mi tiempo. La ciudad es más bonita de lo que pensaba.
  • 11:00 - ¡El lago!: ¡Oh, el lago! Es precioso. Me siento en un banco, miro el agua, respiro… Me pregunto si los patos son felices.
  • 13:00 - Almuerzo (¡y el encuentro con la abuela!): Encuentro un restaurante pequeño. Una abuela alemana me atiende. Me sonríe. Es un momento de paz. La comida es deliciosa.
  • 14:00 - Compras de souvenirs (¡para mi!) ¡Imanes! ¡Postales! ¡Una jarra de cerveza! ¡Para mí!
  • 16:00 - Regreso al hotel… y la maleta (¡otra vez!): Organizando la maleta… ¡otra vez! Y otra vez tengo problemas con la cremallera… ¡A veces, creo que es mi destino!
  • 18:00 - Cena de despedida… y las lágrimas (¡de emoción!): Cena en el hotel. Pido mi plato favorito (¡ya sé lo que es!). Siento un poco de pena por irme. Alemania… ¡ha sido una aventura! Y sí, también lloro, pero es que soy muy sentimental.

Día 4: ¡Adiós, Alemania!

  • 08:00 - Check-out… ¡y promesa de volver! Otro encuentro con el señor de la recepción. ¡Hasta luego!
  • 09:00- Vuelo de regreso… ¡Y a casa! Con recuerdos, fotos, y la maleta… ¡un poco más desordenada que antes!

¡Este fue mi itinerario! Con errores, miedos, alegrías… ¡y con mi toque personal! ¡Espero que te sirva de algo! (o que te al menos te hayas reído). ¡Buen viaje! (Y mucha suerte, la vas a necesitar).

¡El Sol Inn UK: ¡La Experiencia Británica que Te Dejará Sin Aliento!

Book Now

Hotel Franz Germany

Hotel Franz Germany

¡Hotel Franz, Alemania: ¡El Secreto Mejor Guardado... ¿o No!? FAQs (A Lo Humano)

¿Qué demonios es el Hotel Franz y por qué todos parecen saberlo menos yo?

¡Exacto! Esa fue mi primera reacción. "Hotel Franz... ¿qué es eso, un club de lectura de Kafka?" Resulta que es un hotel, un jodido hotel con un aura... bueno, *especial*. Dicen que es el secreto mejor guardado de "la gente que sabe". Yo, bueno, tardé en enterarme. Básicamente, es un hotel en Alemania, pero no el típico hotel alemán. Piensa en algo más... *con alma*. Algo con un poco de... ¿bohemia? ¿O quizás solo un poco de olor a libros viejos y encanto decadente? Ya te digo, ¡es un rollo!

¿Dónde está exactamente? Porque "en Alemania" es MUY vago.

Ah, buena pregunta. Es que… ¡no te lo voy a decir! (Vale, vale, te lo digo). Está en algún lugar... ¡en la Selva Negra! Un lugar que es *tan* pintoresco que parece sacado de un cuento de los Hermanos Grimm. Literalmente, es como si el GPS te dijera, "Sigue por este camino, y luego... ¡gira a la izquierda hacia la magia!" Es un poco... escondido. A veces creo que el GPS es parte del encanto. Un poco de búsqueda del tesoro antes de la recompensa.

¿Las habitaciones son horribles? ¿Son como los hoteles baratos que venden "encanto"?

¡Mira, ahí es donde la cosa se pone interesante! No, no son **horribles**. ¡Pero tampoco son Instagram-perfectas! (¡Ay, Dios mío, las fotos de Instagram!). Son… auténticas. Piensa en muebles antiguos, tal vez un ligero olor a madera añeja (que, la verdad, a mí me encanta), y **mucho** carácter. Mi habitación tenía una lámpara de araña que parecía a punto de caerse, y una ventana con vistas a... un tejado. Perfecto. Pero, ya te digo, el encanto *no* es falso. Es… un poco desordenado, un poco imperfecto, pero **genuino**. Como el abuelo gruñón que te da caramelos a escondidas.

¿La comida? ¿Es decente, o me voy a morir de hambre comiendo salchichas todos los días?

La comida... ¡Ay, la comida! ¡Una montaña rusa emocional! El desayuno, una maravilla: pan fresco, embutidos, quesos, mermeladas caseras… ¡La gloria! Pero la cena… a veces es *espectacular*. Una vez, probé un guiso de venado que me hizo llorar de la emoción… literalmente. ¡No me avergüenzo de decirlo! Otras veces… bueno, digamos que la cocina tenía su propio sentido del humor. Una vez intenté pedir un plato vegetariano… y me trajeron una ensalada con… ¡salchichas vegetarianas! (No sé, yo creo que me estaban tomando el pelo). Pero, en general, la comida es… memorable. Para bien o para mal, ¡siempre la recordarás!

¿Qué hay para hacer allí? ¿Es un hotel para jubilados que solo juegan a las cartas?

¡Depende de lo que te guste! En plan, hay rutas de senderismo espectaculares. Y hay un spa… que es… peculiar. (Piensa en una sauna con olor a pino y un jacuzzi que parece sacado de los años 70). Pero la gracia, ¡la verdadera gracia!, es el ambiente. Es un lugar para relajarte, para leer un libro junto a la chimenea, para charlar con otros huéspedes (que, por cierto, a veces son personajes bastante interesantes). ¡No, no solo juegan a las cartas! Aunque, sí que vi a un par de señores jugando al ajedrez en el jardín, con una seriedad… ¡increíble! Pero vamos, que es un lugar perfecto para desconectar del mundo moderno y conectar con algo… diferente.

¿Es caro? Porque tengo un presupuesto… ajustado.

¡Ah, la pregunta del millón! Digamos que no es el hotel más barato del mundo. Pero tampoco es prohibitivo. Depende de la época del año, de la habitación… Y de tu suerte, ¡supongo! (Yo reservé con mucha antelación y conseguí una oferta). Si te digo la verdad, el precio, a mi, casi me da igual. El ambiente, la experiencia... es lo que te llevas, ¿sabes? Es como... ¿la Mona Lisa? ¿Te quejas del precio de la entrada al Louvre? ¡No! (Bueno, a veces sí, pero ese es otro tema...). Lo importante es la sensación.

¿Hay Wi-Fi? Porque necesito estar conectado al mundo.

¡Sí! Pero… diría que es como el Yeti. Se dice que existe, pero es difícil de encontrar. Funciona… a veces. En mi habitación, era prácticamente inexistente. Pero, ¡¡¡ay, qué maravilla!!! ¡Desconexión total! A veces, creo que la falta de Wi-Fi es parte del plan maestro del Hotel Franz. Obligarte a leer, a hablar con la gente, a mirar a tu alrededor… ¡Y eso, señoras y señores, es *oro*! (Aunque, claro, a veces necesité enviar un email, y tuve que ir a la recepción, que era como un viaje en el tiempo…). ¡Prepárate para una "desintoxicación digital"!

¿Cuál fue tu experiencia más memorable allí? (¡Cuentanos algo! ¡Ya!)

¡Uf! ¡Por dónde empiezo! A ver… Fue un día lluvioso. De esos días en los que el cielo parece estar llorando a moco tendido. Estaba sentado junto a la chimenea en el *lobby*, leyendo un libro. Uno de esos tochos que te obligan a concentrarte. De repente, apareció la dueña del hotel, una señora con un pelo rubio platino y una sonrisa enigmática. Me ofreció una taza de té caliente. (El té era… un misterio. Un sabor que nunca había probado, pero que me hizo sentir… como en casa). Y empezamos a hablar. De todo y de nada. Del clima. De libros. De la vida. Y de repente, me contó la historia del hotelHotelesya

Hotel Franz Germany

Hotel Franz Germany

Hotel Franz Germany

Hotel Franz Germany